Quienes somos

 

ANTONIA SINGLA CONTRERAS

Bailaora gitana, más conocida en el mundo del arte del baile con el nombre artístico de  ANTOÑITA LA SINGLA, nació en el año de 1948 en el barrio de Samorrostro de la Barceloneta (Barcelona)..

Barcelona la vio nace
a Antoñita la Singla,
como a Carmen Amaya,
 grandes bailaoras
orgullo del mundo,
de España emperadoras

 

Subiendo plantas, casi ahogadita por la calefacción y mi falta de fondo, entré en una sala y al girarme, vi a La Singla. No a la de ahora, sino a la de antes. A la que retrató Xavier Miserachs cuando era una cría. He sentido un escalofrío y me he sentado a mirarla y a ver cómo la miraban. No hubo persona que entrara en la sala que no quedara prendada del rostro de una Antonia preadolescente, con el pelo revuelto y haciendo ademanes de bailaora con carácter.

 

ANTONIA LA SINGLA 
Antoñita la Singla (Barcelona, 1948), la gitanilla sordomuda del Somorrostro que comenzó a bailar a los cinco años, dijo su primera palabra a los nueve, y a los dieciocho ya era capaz de seguir una conversación, prestando atención a los labios de su interlocutor. 
En 1963 alcanzó la fama a raíz de su participación en la película ‘Los Tarantos’ (1963), junto a Carmen Amaya, y durante los años sesenta y setenta paseó su arte por escenarios de toda Europa.
 

Todos estos recortes están sacados de esa pantalla que todo lo sabe, pero lo cierto es que cuando escribes estas ocho letras “LA SINGLA”, la pantalla se revoluciona y aparecen miles de letras devorando el blanco inmaculado y es cuando la imagen de esta bella fierecilla te envuelve con la mirada, esa es LA SINGLA.

 

El Grupo La Singla es la herencia de esa familia que desde sus inicios amó, vivió y se crió con el flamenco. Es por ello que cuando el Grupo La Singla abra sus puertas, Barcelona volverá a vivir ese Flamenco racial, flamenco en estado puro, porque La Singla y sus raíces habrán vuelto, para que el arte reviva en esta ciudad.

El Grupo La Singla empezó su trayectoria en el flamenco a hace más de quince años, tras el legado de su musa, con la formación de espectáculos y veladas flamencas en diferentes puntos de la geografía europea. Han sido muchos tablaos, teatros y actos en los que ha estado presente.

El Grupo La Singla gestiona actualmente eventos flamencos en Las Cuevas de Can Singla, la promoción de la Feria de Abril de Cataluña dirigida al turismo extranjero,  y es ahora cuando culmina con la apertura de uno de los tablaos más auténticos de la ciudad de Barcelona.

Nuestro grupo, apuesta día a día por que el flamenco esté presente en cualquier acto en el que el público quiera disfrutar de un buen espectáculo, en un ambiente selecto.

El flamenco se fusiona en el Tablao La Singla con una cocina mediterránea de máxima calidad, con un elaborado menú de platos típicos de nuestro país, y así nuestro clientes podrán  degustar todos nuestros platos al son de una soleá, de unas bulerías…

 

 

EL MILAGRO DE LA SINGLA

Tal vez algunos no hayan oído hablar de La Singla, excepcional gitanilla bailaora, aunque sus éxitos en la película Los Tarantos y en múltiples espectáculos posteriores que dieron la vuelta al mundo, la hicieron famosa durante algunos años. Pero su biografía merece ser recordada y explicada a las nuevas generaciones.

El milagro

Antoñita La Singla padeció unos fuertes dolores a los pocos días de nacer. Pudo ser una meningitis. No se ha aclarado, pero el caso fue que la niña quedó sordomuda para desesperación de su madre, Rosa, que luchó por sacar a la niña adelante junto con 7 churumbeles más. La madre tocaba palmas, hacía reir a la niña, la cuidaba y la llevaba a los médicos que le daban pocas esperanzas.
Ella misma lo cuenta así : “La llevé a varios médicos. Algunos decían que había sufrido una meningitis. No era así. Pero la verdad es que todos coincidieron en decirme que la niña sería sordo-muda. Primero me desesperé; después comencé a luchar para salvarla. La última esperanza me la dio el Dr. Ramos diciendo que a lo mejor empezaba a hablar cuando cumpliera siete u ocho años; de no ser así quedaría muda para siempre”.

La niña quería captar las palabras con la mirada y también parecía adivinar los sonidos que salían de las cuerdas de las guitarras. Y así creció, se fue haciendo mayor y a los ocho años de edad se produjo el milagro. La niña habló. Una sola palabra, dulce, cariñosa y eterna en boca de los niños : mamá. Una sola palabra, que fue el principio del milagro en virtud del cual Antonia La Singla dejó de ser “la múa” como le llamaban los gitanillos del Somorrostro, donde ella había nacido. Tras ese inicio vino el esfuerzo, el tesón, el querer recuperar los años que había pasado en el silencio.

Y a partir de ahí fue mejorando y bailando rumbas, fandangos, bulerías o que le que le echaran con una maestría que hizo que la llamaran la heredera de Carmen Amaya. Y con Carmen Amaya debutó en el cine en la película Los Tarantos y fue creciendo y aumentando su fama, llegando a actuar en un gran número de teatros de todo el mundo.
El otro milagro

Pero, para mí, ese no fue el milagro de La Singla. Porque el verdadero milagro era que mientras era sordomuda bailaba ya con toda la gracia gitana que tuvo a lo largo de su vida (y que supongo que sigue teniendo). Ese es el verdadero milagro: el duende. La Singla tenía duende. No oía la música, no oía las canciones y sin embargo bailaba y bailaba bien.
Antonio D. Olano dijo de ella “La Singla está tocada por algún genio”. Y Yale escribió lleno de entusiasmo tras ver una actuación de ella “¿Quién habla del baile ortodoxo, ajustado a unos cánones a un ritmo y a una cuadratura? ¡Zarandajas! La Singla estaba inventando el baile por alegrías. Sus tacones golpeaban el tablao como en un alarido angustioso. Como si, de repente, quisiera espantar el fantasma del hambre y de una niñez llena de silencio”.

Eso era un milagro: con cinco, seis, siete años, Antoñita bailaba con fuerza, con entusiasmo, con genio y con duende. Y no oía la música, ni las palmas, ni las canciones. El milagro estaba dentro de La Singla; en su silencio, en su sordera , en su mudez pero moviéndose a la perfección sin que nadie le enseñara. Si llevaba eso dentro ¿cómo no iba a triunfar el día en que recuperó el habla y el oído?
Ella decía que como aprendió a hablar tarde, su mentalidad era la de una niña de seis años, cuando ya tenía dieciséis. Pero la realidad es que a los seis años bailaba al ver batir palmas a su madre y que a los 12 años, cuando ya había recuperado algo de habla y oído pero todavía en forma rudimentaria, actuaba ya de forma espontánea y con gran éxito en algunas Tabernas de Barcelona.

Ese fue su milagro. Lo que siguió, el éxito, fue ya una consecuencia de su “duende” interno que encontró el cauce necesario para desarrollarse en el mundo del espectáculo y entre las ciudades que actuó están Berlin, Sttugart y otras ciudades alemanas, así como Viena y Basilea, Londres, Bristol, Kopenhague, París y otras muchas.
El tesón

La Singla nació en 1948 en el Somorrostro barcelonés. Yo tuve la oportunidad de conocerla en Sitges en el año 1965. Tenía, por tanto, 17 años y su forma de hablar era, como ella misma decía, el de una niña pequeña. Pero cuando subió al tablado en el local del Casino-Prado de Sitges, dejaba de ser pequeña, se volvía grande y cautivaba al público con su baile.
Indudablemente tenía “duende” pero también señalan los comentaristas que tenía tesón, fuerza de voluntad, ánimo para recuperar los años perdidos. Hacía falta mucho tesón para ello y lo tuvo.

Asi empezó a trabajar en tablaos en Madrid como los califas, los canasteros y corral de la morería intercambiando actuaciones por la costa Catalana. Así fue cogiendo fama y comenzó hacer giras por Europa, Francia, Inglaterra, Holanda, Suiza, pero el mayor éxito lo tuvo en Alemania actuando en teatros del calado de Filarmónica de Berlin. Hacían giras por Alemania con la organizacion de Lippmann + Rau Concert Büro que fue un éxito sonado hasta el día de su boda que se retiro pera siempre ha llevado el arte flamenco dentro.
Ahora vuelve el tavlao flamenco La Singla para ofrecerles el mejor flamenco del momento

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